Carisma Josefino

Una vocación para cambiar el mundo

La Familia josefina desde diferentes opciones de vida, trabajos, contextos y culturas, nos sentimos llamadas y llamados a recrear en el hoy el proyecto nacido en el Taller que Bonifacia y sus compañeras comenzaron en Salamanca.

Desde hace 146 años en nuestra familia, extendida ya por 12 paises y en los 5 continentes, creemos que “otro mundo es posible” y por eso vivimos con pasión cada día la lucha por la igualdad, la justicia y la solidaridad .

La utopía del Taller que da sentido a nuestra vida se visibiliza a través de nuestros compromisos y valores que definen nuestro ser y estar en el mundo. Desde ellos impulsamos proyectos, trabajamos en red, aportando nuestro granito de arena para que sea un lugar habitable para todas y todos.

 

Estilo de vida

Hermanar oración y trabajo

Hermanar oración y trabajo define la orientación de la misión y el modo de vivir la espiritualidad. Es encontrarse con Dios en ese espacio tan humano como es el trabajo, es vivir la experiencia honda de que Dios sostiene la vida y la recrea junto a nosotras en cada instante.

El Taller de Nazaret como modelo

El Taller de Nazaret es el referente fundamental para vivir en comunidad, construir relaciones y recrear el Carisma, dando cauce y dinamismo a nuestra presencia en el mundo.

El discernimiento como actitud habitual

Como Jesús, que supo ser siempre fiel a la voluntad del Padre, vivimos en total disponibilidad a Dios. El discernimiento personal y comunitario es cauce imprescindible para vivir en fidelidad y buscar la voluntad de Dios.

El consenso como modo habitual de tomar decisiones

En la Congregación las decisiones se toman ordinariamente de forma participativa y corresponsable en un clima de discernimiento que favorezca llegar a consenso. Requiere que se escuche, se dialogue, se comprenda y se considere todo para alcanzar la unidad.

La interdependencia e interconexión

Vivimos en interdependencia e interconexión entre nosotras, con las personas con quienes trabajamos y nos relacionamos, con la humanidad y con toda la Creación.

Participación corresponsable

Como miembros del cuerpo congregacional, todas somos corresponsables de la vida y misión de la Congregación. Nuestra participación nace de nuestro sentido de pertenencia y de nuestro compromiso con la realización del proyecto congregacional.

Nuestra Historia

La institución nace en Salamanca, el 10 de enero de 1874, de la mano de Bonifacia Rodríguez y Francisco Butinyà i Hospital, en el humilde taller de Bonifacia para la promoción y evangelización de la mujer trabajadora, en un momento en que las opciones laborales para las mujeres eran muy limitadas y llenas de dificultades.

El trabajo se convierte así en un elemento constitutivo de la misión a realizar por las mujeres que van entrando a formar parte del taller. Desde la experiencia creyente, la oración se hace compañera de camino del trabajo y, hermanados, se busca dar sentido al esfuerzo diario y dignidad al espacio laboral.

Compromiso

...Con las mujeres

La realidad en la que vivimos está modificando el papel social de la mujer, en medio de un continuo anhelo de igualdad, se denuncian los desequilibrios económicos, las leyes injustas y los prejuicios culturales, nacidos de la discriminación de género.

Esta situación genera esperanza, pero a al vez se topa con la frustración de ver el camino lleno de barreras, inercias y prejuicios que no permite avanzar y mantiene (en unos lugares más que en otros) a la mujer en situación de inferioridad por razón de su sexo.

Hoy, para los varones y las mujeres existe una llamada urgente de darse la mano, de construir la sociedad y la cultura juntos y desde la misma altura. Para ello se necesitan espacios inclusivos, donde se compartan sueños y luchas, donde los pensamientos se fecunden y las relaciones de género no se vivan desde la separación, sino desde el encuentro.

Mirar a Bonifacia como modelo es también tomar conciencia de la impronta femenina, su papel en la historia y asumirla junt@s y de la mano, haciendo que el género sea de una vez para siempre, espacio de inclusión y no de desigualdad.

Compromiso

...Con el trabajo

El mundo globalizado y neoliberal en el que nos movemos favorece la libre contratación de bajo coste, manteniendo la desigualdad de oportunidades laborales entre los
sexos y defiende la rentabilidad económica frente a los derechos del trabajador.

La mujer se encuentra así, con menores posibilidades laborales por razón de su sexo, su estado civil y sus obligaciones familiares. A la vez que sufre en mayor medida que los varones abusos en el trabajo (mobbing, acoso sexual, violencia…) y deben demostrar
doblemente su valía y su preparación.

La Familia Josefina apuesta por dar respuestas lucidas y creyentes en el hoy, creando espacios laborales donde las personas tengan prioridad sobre los beneficios económicos. Espacios como el Proyecto Hilandera en Málaga o los Talleres de Nazareth en Filipinas, donde mujeres en riesgo de exclusión y pobreza encuentran un lugar seguro donde alcanzar su potencial. 

nos mueve el trabajo decente

Compromiso

...Con el medio ambiente

La nueva sensibilidad ecológica nos ha hecho tomar conciencia de que no somos independientes de nuestro entorno y que nuestras acciones tienen un claro impacto en el medio ambiente. 

Esta sensibilidad nos abre a una comprensión del ser humano mucho más holística y arraigada en lo concreto sin perder lo universal.