Grupo de Bodas de oro, Siervas de san José 2022- Seguimos Contando

Grupo de Bodas de oro, Siervas de san José 2022

Seguimos contando…

Salamanca, 30 de junio 2022

Querida Familia Josefina:

Seguimos compartiendo la experiencia del proceso vivido en este grupo de Bodas de Oro 2022.

A partir del día 15, ahondamos en el módulo “Seguimos a Jesús en comunidad taller”. Nos acompañó, Covadonga Oreja, religiosa Carmelita de Vedruna. Ella fundamentó su aporte a partir de la Teoría del Desarrollo Psicosocial de Erikson. (Psicoanalista estadounidense, quien puso en relieve las etapas de desarrollo psicosexual de Freud, integrando la dimensión social y el desarrollo psicosocial).

A la etapa que vivimos, que es la octava, Erikson la denominó: Integridad vs. Desesperanza (60 años en adelante). El itinerario formativo ssj, la sitúa en los 70 años.

Es la última etapa, donde las desolaciones de la vida junto al desgaste físico se van acumulando. Según Erikson, el gran objetivo consiste en mantener la integridad física y emocional, sin caer en la desesperanza. Consideramos saludable el tomar conciencia de la etapa en la que estamos y asumir nuestra edad. Si bien la madurez emocional es un proceso de toda la vida, es deseable ser conscientes de que hay que caminar hacia ella.

Con mucha claridad y mirada contemplativa, Covadonga, fue promoviendo en nosotras, una reflexión psicoespiritual, “entrad en la alegría de transmitir el encuentro con Jesús. La utilidad no está en la tarea, sino en la pasión de despojarse como El”. Nos invitó a las rupturas creativas a saber ponerse a un lado, eclipsarse, desaparecer… Un proceso único para cada una. Surgieron preguntas muy hondas: ¿Cómo hacer posible la integración de verdad? ¿Qué papel ocupar en nuestros lugares cotidianos? ¿Cómo darnos la mano intergeneracionalmente?

Necesitamos una sabiduría profunda para encajar el pasado de una manera reconciliada. “Adaptarse cada día al difícil equilibrio entre autonomía y dependencia” Sin caer en prejuicios o estereotipos.

Hemos tenido tiempos personales y grupales en los que compartimos la vida desde nuestra experiencia. Nos hizo referencia a escritos, frases y pinturas relevantes que nos ayudaron a profundizar.

Así mismo, tomamos conciencia de que nuestra referencia no solo son las mujeres de la Biblia, sino las mujeres que nos han precedido en la historia y en nuestra propia congregación y que han dejado tanta vida en nosotras. La cadena de testigos también está en nuestros lugares de trabajo, en las poblaciones y en los lugares en los que nos encontramos.

La esperanza es la virtud más indispensable e inherente a la condición de estar vivo, nos dice Erikson y en esta etapa de la vida hay que reforzarla. Al fin, la mejor edad es aquella en que una se siente bien con lo que es, con lo que tiene y lo mucho que nos queda por alcanzar, aceptar lo que viene y fluir ante la vida. Ha sido muy importante este módulo, para ser facilitadoras de vida en cada comunidad-taller y para tener en cuenta al sentir de otras generaciones.

La vida continúa, por eso el 18 de junio, viajamos a Gerona y después a Bañolas para acercarnos a los lugares que constituyeron la vida de Francisco, nuestro querido fundador. En ambos lugares, nuestras hermanas, las Hijas de san José, nos esperaban con mucho cariño y nos dedicaron un tiempo oportuno para recorrer los lugares en el que él se encontró. La cripta en Gerona, un lugar para orar y agradecer por la historia de este hombre, jesuita sencillo y clarividente. Para nosotras un santo, un auténtico apóstol de la clase trabajadora.

Nos sentimos agradecidas con las muchas atenciones recibidas, también en la catedral de Gerona y en otros lugares.

En Bañolas, la hermana Remedios nos propuso recorrer la casa, de manera orante. Así lo hicimos. Como saben, la familia poseía una pequeña industria familiar de confección de cuerdas de cáñamo y lino. Esta experiencia lo fue disponiendo como futuro fundador de los talleres de Nazaret. Su vida toda y sus cartas revelan le capacidad de escucha y dedicación a la clase trabajadora y su decidida opción por la mujer. Al terminar esta visita echamos en falta a Eulalia.

Los días 21 y 22 intentamos alternar un mínimo conocimiento de la hermosa tierra catalana y la visita a nuestras comunidades. Estos días han resultado cortos por la falta de tiempo y el cansancio acumulado.  La visita a la Sagrada familia, fue espectacular, grandilocuente. Sabemos que Gaudí (1852-1926) es conocido por ser el máximo representante del modernismo catalán, con un estilo imaginativo, inspirado en las curvas y la naturaleza. La Basílica Católica de Barcelona de la Sagrada Familia es la obra maestra de Gaudí. Quedamos fascinadas por este genio de la arquitectura.

Adelina Grau, consiguió que tuviéramos la eucaristía en la Cripta antes de visitar la hermosa basílica.  También gestionó nuestro ingreso a la Basílica de Monserrat. A ella nuestro cariño y agradecimiento.

Enseguida nos trasladamos a la comunidad de Hospitalet y compartimos con las hermanas una deliciosa comida. Por la tarde Eugenia Curto, nos acompañó en una salida por la ciudad.

El día 22, fue otro día magnífico en la basílica de Monserrat. Nuestra primera visita fue a la virgen de Monserrat, conocida como, la Moreneta, patrona de Cataluña. Impactante la peregrinación de tanta gente. Una visita que nos cargó de sentimiento y de comunión con todos los que padecen y buscan en la imagen de María, alivio y consolación.

A continuación, participamos en la eucaristía que celebraron los monjes benedictinos.  Una experiencia profunda de fe y de paz; el canto es vital en sus celebraciones y forman parte del universo simbólico de la celebración diaria.   Ha sido una experiencia enriquecedora. Así mismo pudimos gustar del “Coro de Niños”. La Escolanía de Montserrat sigue siendo una cantera de talento musical en Cataluña. A través de sus voces oramos la Salve monserratina y el Virolai.

Después nos acercamos a Manresa, para visitar la Cova de San Ignacio, ahí recorrimos el templo y gustamos los cambios realizados por el P. Rupnik, jesuita esloveno que ha renovado con sus mosaicos el templo de la Cueva de san Ignacio.

Por último, una visita relámpago a la comunidad de ssj de san Vicent dels Horts. Aquí, experimentamos desazón al no haberle dedicado el tiempo suficiente, nos encantó conocer el barrio y los espacios de trabajo de las hermanas. Una pena no haber calculado bien, apelamos al buen corazón de nuestras hermanas que nos acogieron sin exigencias y comprendiendo el momento.

El deseo de poder saber algo más y sentir a nuestro fundador, desde una sierva de san José, nos impulsó a tener una video-conferencia con Eulalia. Ciertamente lo virtual no es lo mejor, pero agradecimos que pudiera hacerlo a través del zoom, compartirnos cómo va el proceso de canonización y en qué momento nos encontramos. A ella le agradecemos esta oportunidad.

Ha sido un mes muy dinámico, por eso el día 23, acogimos con avidez los ejercicios espirituales que nos proporcionaron un tiempo para recoger la experiencia vivida en estos cincuenta años de seguimiento a Jesús. Estuvo con nosotras el padre Francesc Riera. Sj.

Hoy 30 de junio, ha sido un día en que nos hemos sentido conmovidas, con todo; fue un día celebrativo, de acción de gracias, pero también de despedida. Cada una de las que hemos participado en este grupo ha significado algo especial en nuestras vidas, ha sido “Tierra sagrada”. Nuevamente hay que activar la voluntad de reemprender el camino y echarnos a andar. Magda, Pilar y Adelina, prepararon la liturgia. Celebró la eucaristía el padre Chencho  sj. Nos emocionó especialmente el que pudieran asistir algunas de nuestras hermanas de las comunidades de Salamanca. Ellas nos acompañaron a dar gracias por este tiempo vivido.

Durante todo el proceso y mucho más al terminar, aflora en nosotras, un profundo agradecimiento a Juani y a Mariana que nos acompañaron con mucha generosidad, dedicación y cariño. Así mismo al equipo general que, a pesar de su agenda recargada, pensó en nosotras. A la comunidad de la casa general, que en la cotidianidad de su vida, nos ha ofrecido acogida y disponibilidad, hasta el último momento. Un gracias a nuestras propias comunidades que facilitaron este tiempo.

Como grupo hemos disfrutado mucho y solo cabe en nosotras un GRACIAS. Como a los discípulos de Emaús, cuando va cayendo la tarde -es nuestro momento vital-, nos brota decir “Quédate con nosotras, Señor, que el día declina y solo en Ti encontramos el sentido profundo de nuestras vidas”

Todo pasa y todo queda,
Pero lo nuestro es pasar,
Pasar haciendo caminos,
Caminos sobre la mar…

 Caminante, son tus huellas
El camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
Se hace camino al andar.

 Al andar se hace camino
Y al volver la vista atrás
Se ve la senda que nunca
Se ha de volver a pisar.

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