Oración día de la Sagrada Familia

Oración Sagrada Familia

Al acercarnos al hogar de Nazaret nos encontramos una familia sencilla que supo encontrarse en su tarea a Dios. En medio de la normalidad de la vida supieron descubrir la novedad de la salvación, anunciando con su vida que lo normal de cada día es importante., que lo que no llama la atención si es autentico permanece,

José y María fueron sobre todo personas auténticas que en el cotidiano espacio de Nazaret salieron al encuentro de la gente, se dejaron interpelar, querer, asumieron el esfuerzo de cada día y, desde ahí, fueron testigos de un Dios que se hace horizonte de felicidad.
Como padres de Jesús le enseñaron a ser un buen Israelita, a trabajar con sus propias manos, a afrontar con valentía la realidad

Su vida hoy nos recuerda que las grandes palabras de Dios no están en los escenarios de la historia, sino en nuestras manos, en nuestros hogares, en nuestra mirada y en nuestro compromiso

Proclama mi alma la grandeza de lo pequeño, todo mis ser se alegra ante el Dios de lo sencillo.

Desde ahora se acordará de mi, el obrero, el trabajador, porque el Señor ha mirado a los pobres y los apuntala en el andar por el camino de los santos.

El hace bien con su brazo, nos muestra el valor del silencio, aleja de nosotros desconfianzas y nos levanta en los momentos de debilidad.

Cuando el salario es injusto y no alcanza, el Señor nos llena de otros bienes, y la riqueza se vuelve a nuestros ojos, toda vacía y superficial.

En los problemas nos auxilia tiernamente, recorriendo con nosotros el sendero de la vida, por eso e corazón ya no vacila frente al esfuerzo y sudor de cada día. (Canto del CD “Yo se quien soy”)

Amad a mi pueblo, dice el Señor:
hablad al corazón de los habitantes de esta tierra,
gritadle que se ha cumplido el tiempo que ya está aquí la justicia y la paz. Una voz grita: en la historia preparad un camino al Señor;

Allanad en vuestra casa una vereda para nuestro Dios; que los humildes de levanten,
que los orgullosos se abajen,
que lo torcido se enderece

y las dificultades se allanen;
y se revelará la gloria del Señor
y la verá el que tenga ojos para verla. dí a todo el mundo:

“Aquí está vuestro Dios”

El Señor esta realizando algo nuevo; Ya está brotando ¿No lo notáis?.

Aquí está nuestro Dios,
y el nos salva:
Celebremos y festejemos su salvación.
Desde el origen del mundo Él nos acunaba en su corazón, nos llevaba tatuados en la palma de su manos.
Desde siempre su gloria fue la humanidad
y hoy se hace carne de nuestra carne
para que nuestra gloria sea su presencia.
La palabra se hace carne y habita entre nosotras.
El Señor esta realizando algo nuevo;
Ya está brotando ¿No lo notáis?.

Ha estallado la ternura de nuestro Dios. Del tronco de Jesé a llegado la salvación. De los olvidados ha nacido la Vida.
De entre los pobres a brotado la esperanza. Dios pone su tienda entre nosotros

y rompe nuestro individualismo, pereza, egoísmo y orgullo.
Dios se hace pueblo con el pueblo y
Nos reúne para ser testigos de la gran Noticia.

El Señor esta realizando algo nuevo; Ya está brotando ¿No lo notáis?.

Que como tu Padre y Madre nuestro, sepamos agradecer a quienes viven con nosotras sus servicios, cariño y paciencia

Todas: Porque tú te has puesto en Nazaret tu tienda entre nosotras

Que sepamos perdonar, curar heridas, evitar divisiones y así vivir al estilo del hogar de Jesús en Nazaret

Todas: Porque tú te has puesto en Nazaret tu tienda entre nosotras

Que nuestras casas, como la de Nazaret estén siempre abiertas para acoger y compartir, para servir y amar

Todas: Porque tú te has puesto en Nazaret tu tienda entre nosotras

Que las familias rotas encuentren acogida y comprensión, y puedan reconstruir su hogar donde gozar de un mañana mejor.

Todas: Porque tú te has puesto en Nazaret tu tienda entre nosotras

Gracias por cada una de nuestras familias con quienes compartimos trabajos y alegrías, penas y esperanzas.

Todas: Porque tú te has puesto en Nazaret tu tienda entre nosotras

José y María junto a Jesús, asumieron vivir en fidelidad una misión sencilla y cotidiana y junto a ellos hoy nos sentimos llamadas a compartir su experiencia, viviendo nuestra fe en lo cotidiano, como trabajadoras y creyentes.
El Señor acompaña nuestro camino, como lo hizo con José y María y nos sostiene en nuestro esfuerzo diario de vivir el evangelio al estilo de Nazaret.

Por Jesucristo nuestro Señor…Amén

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