Terminando nuestro encuentro “Desde nuestras raíces”

Grupo jóvenes Siervas de san José 2022

 

El 18 nos ponemos en camino a Girona, a conocer y ver un poco más sobre la vida de Butiñá. Llegamos a la comunidad de nuestras hermanas Hijas de San José que nos reciben con mucha alegría y cariño. La que nos acompaña en todo este camino de conocer al Fundador es la Hna. Benita, fsj. Una vez ubicadas, se nos ha invitado a conocer la casa, pero también un lugar soñado y esperado por nosotras; la cripta donde descansan los restos del P. Francisco Butiñá. Hemos hecho una oración sencilla, cercana y profunda.

Al día siguiente conocimos Bañolas, allí nos han recibidos con el mismo afecto nuestras hermanas, conocimos el Can Butiñá, casa donde vivió su infancia y juventud. Visitamos lugares significativos por donde transitó el Padre Butiñá, conocimos el Lago y Benita nos propuso un espacio de oración frente a él, dimos gracias por ese pequeño momento de contemplar lo que en muchas ocasiones Butiñá recordaba y observaba.

Haciendo un alto en el camino, visitamos a las Hnas. de la comunidad de Sant Vicens Del Horts, en Barcelona, conocimos lo que cada una hace, donde viven y el proyecto que tienen acompañando a niños/as, jóvenes de familias inmigrantes. Nos ha gustado mucho la inserción de la comunidad, su misión y su SER de siervas en esa realidad. Luego terminamos el día con la visita a la Iglesia Sagrada Familia, todo un esplendor, toda una catequesis que fue hermosa.

Seguimos profundizando la vida de Butiñá, nos llena de alegría, emoción y deseos de conocer más de él. Viajamos a Manresa, lugar donde también nuestro fundador vivió la experiencia de fidelidad a la compañía y preocupación por sus josefinas, pero sobre todo no dejo de vivir su SER de Jesuita; y como decía el documento del P. Manuel Revuelta González sj: “No fue un rebelde. Fue un hombre fiel a su vocación y a su conciencia, a su doble condición de Jesuita y de Fundador” fueron tres días de contemplar a Butiñá y con él a San Ignacio de quien, seguramente, Butiñá buscaba imitar y vivir esa radicalidad por los pequeños y en especial por el mundo obrero.

De vuelta en Girona pasamos un rato con la Comunidad de FSJ, luego nos convocaban a la cripta del P. Butiñá, ofrecimos una oración expresando nuestra gratitud por nuestro encuentro personal con él, de volver a la historia de su vida, de profundizarla.

Días llenos de alegría, enseñanzas, novedad, por ellos damos gracias a Dios por la experiencia de fraternidad con nuestras hermanas de Girona, Bañolas y Manresa, nos sentimos en casa, nos sentimos hermanas.

El corazón es la mejor memoria donde guardamos todo lo vivido, con todo ellos regresamos a Madrid para descansar y retomar el tramo final del camino.

Luego de la parada, tomamos la mochila y viajamos a Zamora, ¡¡¡cuánta ilusión!!! ¡Cuántos sentimientos encontrados!!! Al llegar nos encontramos con nuestras hermanas, que como en cada lugar, nos reciben con mucha alegría y deseos de conocernos.

Después de un breve descanso nos dispusimos a conocer los espacios de la casa. Comenzamos por la Capilla, escuchamos una carta muy clarificadora que Bonifacia escribió al Obispo de Zamora sobre la fundación y el fin de las Siervas de San José, el silencio y la oración invaden el lugar. Seguimos por la habitación donde se descubrió la caja en la que se guardaban documentos y algunos objetos que pertenecieron a Bonifacia, luego la habitación que representa el lugar donde falleció y terminamos con el taller.

De regreso a Madrid tuvimos la oportunidad de conocer más comunidades, como la de la casa Provincial, donde compartimos un rico almuerzo con todas las hermanas, por la tarde, Eulalia, ssj nos habló sobre el proceso de la Causa de beatificación y canonización de Francisco Butiñá. Luego estuvimos de visita en la casa General de nuestras hermanas las Hijas de San José, aquí también Pilar Marquínez, fsj nos mostró el secretariado de nuestro Fundador, y su explicación completó lo que habíamos escuchado con Eulalia.  

También visitamos la comunidad de Villaverde Bajo, vivimos un espacio de oración, encuentro y compartir fraterno. Valoramos el trabajo que la comunidad realiza con el mundo migrante, especialmente con mujeres.

Y llegamos al final de nuestro camino el día 02 de agosto. Dedicamos la mañana a la evaluación de lo vivido, agradeciendo la experiencia y comprometidas a seguir en contacto, favoreciendo la interconexión entre nosotras y muy unidas a toda la Congregación en este año capitular.

También agradecemos en este recorrido la oración y el recuerdo de cada una, que nos ha fortalecido y las hemos sentido cercanas.

 

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Un comentario

  1. Habéis buscado y habéis encontrado. Habéis saboreado el encuentro con la sabia de las raíces y el paladar ya distingue lo que sabe a Nazareth.
    Lo lleváis dentro de vosotras, mimadlo para que crezca con el cariño de San José. Y sembradlo para que la cosecha aumente. Llenad el granero porque muchos tienen hambre de vuestros sueños y vosotras tendréis días sombrizos que os obligarán a echar mano.

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