Con mucha alegría les invitamos a celebrar y agradecer los cien años de nuestra presencia en Cuba.
Una hermosa historia para contar y compartir; una oportunidad de conocer el carisma josefino y su semilla sembrada en suelo cubano.
Cien años para dar gracias a Dios por todo lo vivido, cada persona y lugar asociados a nuestra vida y misión en Cuba